El MAPER admite deficiencias en el CEFOT tras nuestras quejas
La asociación profesional Militares Con Futuro ha recibido recientemente la respuesta oficial del Mando de Personal del Ejército de Tierra (MAPER) sobre la preocupante situación de habitabilidad en el CEFOT 1 de Cáceres. Tras analizar con lupa los argumentos de la Administración, nos encontramos con un documento de carácter puramente defensivo que intenta normalizar una situación que, técnicamente, no hay por dónde cogerla.
Aquí os contamos qué dice el Mando y por qué sus explicaciones, sencillamente, no se sostienen.
El «truco» legal con el descanso de los alumnos
El MAPER admite que en las aulas se deben cumplir los 17ºC que marca la ley por ser «trabajo de oficina», pero introduce una distinción muy peligrosa: dice que las camaretas, al ser para dormir, no estarían sujetas a ese estándar.
La realidad: Según el Real Decreto 486/1997, los dormitorios en el lugar de trabajo deben permitir el descanso en condiciones adecuadas de seguridad y salud.
El sinsentido: El descanso es la actividad sedentaria por excelencia. Cuando dormimos, nuestro cuerpo genera mucho menos calor, por lo que necesitamos una temperatura ambiental más estable, no menos. Negar esto es ignorar los derechos fundamentales a la salud de quienes están allí formándose.
Ni las ventanas son mágicas, ni el calor corporal es calefacción
La respuesta oficial saca pecho de haber instalado ventanas de alta calidad y llega a afirmar que el calor de 100 alumnos por planta puede llegar a ser «excesivo».
El efecto «nevera»: De nada sirve tener ventanas excelentes si los muros de la nave son antiguos y no tienen aislamiento. El calor se escapa por las paredes como si intentaras calentar una nevera con una puerta de lujo pero paredes de papel.
El problema de la ventilación: Si la nave fuera tan estanca como dicen para guardar el calor, el aire se volvería irrespirable con 100 personas dentro. Al abrir para ventilar, como marca la normativa de salud, cualquier beneficio de esas ventanas desaparece en minutos.
Un bloqueo administrativo a la prevención de riesgos
Es especialmente grave que la oficina de Prevención de Riesgos Laborales (PRL) del centro reconozca que «no ha considerado necesario» pedir un informe a la base de Badajoz.
Responsabilidad eludida: Un órgano técnico no puede decidir por su cuenta qué quejas se investigan y cuáles no, especialmente cuando hay una denuncia formal por frío extremo.
Forros polares como parche para no encender calderas
Como solución, el MAPER recuerda que se entrega equipo térmico a los alumnos.
La ley es clara: Existe una jerarquía en prevención. Primero hay que eliminar el riesgo (encender la calefacción) y luego viene la protección individual (la ropa).
Una «confesión» de 5 millones de euros
Curiosamente, el MAPER termina su respuesta anunciando que hay un proyecto de 5 millones de euros para poner aire acondicionado y calefacción moderna.

Efectivamente. El derecho del personal a una protección eficaz en materia de seguridad y salud es lago que no debe ser ajeno, por imperativo legal, a la administración militar. Este derecho se materializa, entre otros, en la obligación de la Administración de la adopción de las medidas necesarias para la eliminación o, en su caso, disminución de los riesgos y la vigilancia de su salud.